Peregrinos

Obras son amores: Acoger al peregrino

Acoger es un verbo con doble dirección, supone recibir y dejarse invitar.

María supo practicarlo en plenitud. Dios andaba como un peregrino buscando acogida, María abrió su ser y engendró a Jesús.

Jesús promulgó la acogida amorosa al que a la puerta está. Él también suplica nuestra acogida, no porque necesite de nosotros sino porque nos quiere: “Mira que estoy a la puerta y llamo, si me abres, entraré y comeré contigo”,  así de simple acoger para compartir. Eso es la santidad de Dios.

Isa

Olafur Arnalds. Poland 

La Palabra de Dios nos habla: