Enseñar

Obras son amores

una cruz de piedra blanca sobre pizarra negra

 

En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba. Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad. Lucas 4, 31

Enseñar es un gesto de amor, es un acto de generosidad, es una obra de misericordia.

Enseñar es una de las acciones más habituales de Jesús, según el evangelio.   Jesús, como buen maestro, era cercano con la gente, tenía muy presente la realidad de las  personas que le escuchaban,  por eso  utilizaba ejemplos de la vida cotidiana y explicaciones sencillas para transmitir su mensaje.

Jesús es un gran maestro y muchos de sus discípulos grandes alumnos.

Isa


Ruyichi Sakamoto Tango Trio


Empeño

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El empeño y el tesón son la misma cuestión.

Estas dos palabras se relacionan con la constancia, con la permanencia estable en las cosas, con el deseo vehemente de hacer o conseguir algo.

Hay personas, que por su carácter, son más proclives a ser constantes y mantienen sus objetivos vivos y bien alimentados hasta conseguir resultados. Pero sin duda, para todos la constancia es un trabajo.

La naturaleza, además de transmitirnos su belleza y otras muchas cosas, es capaz de darnos grandes lecciones. Cuando observo un hormiguero, me admira el trabajo de todas esas pequeñas hormiguitas, que a pesar de su pequeñez, son capaces de horadar el terreno gracias a sus constantes quehaceres.  No hace falta fijarse mucho para ver las sendas que trazan sus pequeños pasos y por donde ordenadamente pasan en hilera.  A veces cargan, con gran tesón y esfuerzo, unos tesoros cincuenta veces más grandes que ellas, y saben que cuando no pueden solas lo deben hacer en grupo.  ¡Qué gran lección de vida!

La naturaleza es sabia. Nos habla sobre la importancia de poner empeño en los quehaceres diarios y no doblegarse ante ellos, aunque el camino sea largo y costoso.

El empeño en permanecer unidos a Dios y a lo suyo, en mantener su roce con ahínco, es un vivo objetivo.  Es un reto que transforma a la persona poco a poco sin que ella sea consciente, pero los demás lo aprecian desde lejos, como terreno pisado por multitud de pequeñas hormigas.

Isa


Ludovico Einaudi. Intocable. (6:38)


MANTENERSE

 

El diccionario de la Real Academia Española tiene variados significados para la palabra MANTENER, pero en dos de ellos me quiero fijar:

  • Conservar algo en su ser, darle vigor y permanencia.
  • Sostener algo para que no caiga o se tuerza.

El reflexivo del verbo subraya aún más el significado en el que me quiero detener de esta palabra. El verbo mantenerse implica poner en marcha la voluntad para lograr al resultado final.

Con Dios debemos de mantenernos en contacto directo, lo que supone una voluntad para ello, insistencia, dedicación de tiempo y en ocasiones esfuerzo. 

En una conferencia sobre judaísmo escuchaba las cábalas de los rabinos en el estudio e investigación de las Sagradas Escrituras. Nos contaban que ellos buscan a Dios dentro de la palabra de una manera insistente. Esta investigación permanente en la búsqueda de Dios por medio de la palabra se llama midrás. Ellos están convencidos de que la palabra revelada está tan llena de contenido que toda variación de sus términos, de sus letras, de la búsqueda de las relaciones en los diferentes libros, aumenta la probabilidad de encontrar a Dios. Esta búsqueda tiene como objetivo un mayor entendimiento del mensaje de la Palabra, en definitiva la escucha de la Voz en todas sus dimensiones y posibilita el roce con Dios.

La voz de Dios comunica, es una voz que habla para la vida y en la vida. Jesús, como buen judío nos aconsejó: “Escudriñar las escrituras, ellas hablan de mí”. Buscarme en ellas, remover las hojas de la palabra, permanecer en ellas, manteneros ahí, y entonces la voz de Dios aparecerá igual que en el monte salta el corzo cuando uno menos se lo espera. 

Todas las estrategias  para lograr mantenerse  en la presencia de Dios es oración al Dios de la vida. Nuestra creatividad debe buscar cómo hacerlo de  una manera entretenida, sin hastío o aburrimiento. Conservar su presencia en nuestro ser, desear que el Espíritu sea nuestro huésped, nuestro invitado, eso es  mantenerse en oración. Si damos vigor a la relación con Dios y deseamos que su calor nos abrase el alma Mantenerse es desear su presencia, es  orar. Debemos hacer  como aquel que mantiene los prismáticos siempre colgados al cuello para poderlos usar al más mínimo indicio de movimiento, y manteniéndose atento, en un  ¡Zas!, ver el corzo saltar.

Mantenerse ante la presencia viva de Dios es como ponerse al sol, que sin querer nos calienta el cuerpo y, si nos presentamos desnudos, sin ropaje alguno,  nos dora el ser.

Isa

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Keith Jarrett – I Loves YouPorgy (5:24) http://youtu.be/o3D8Ri84hmw

 

 

Confiar

 

Bendito quien se fía del Señor,
pues no defraudará el Señor su confianza.
Jeremías 17, 7

Uno de los atributos que define la naturaleza de  Jesús, y su condición divina, es la confianza absoluta en Dios. Su verbo fue confiar.  

El verbo confiar es fácil de pronunciar, bello en su mensaje, pero difícil en su práctica. Cuando ejercitamos la confianza en Dios, la fe se transforma en certeza. Jesús nos enseña a  fiarnos de un  Dios que nos plantea una forma de vida que es el mundo al revés: dar para tener, amar al que no te ama, morir para vivir… No es fácil.

El amor tiene mucho que ver con la confianza. Quien ama confía.

Confiar en Dios es vivir mirando de frente, viendo sin ver.

Isa

Ludovico Einaudi.- Esvanire (7:15) 

Cerca

Cerca está el Señor de los que lo invocan,

de todos los que lo invocan con sinceridad.

Sal 145, 18

D. Pedro Casaldáliga escribió sobre la cercanía: “Humanizar la humanidad practicando la proximidad”:

“Yo me debo hacer prójimo descubriendo al próximo, buscándolo, acogiéndolo, dando y donándome en su servicio. Sin hacer acepción de personas. Sin miedo de contaminarme con un samaritano heterodoxo. Solamente amo al prójimo en la medida en que salgo, libre, abierto, solidario, al encuentro del próximo, aproximándome a él, aproximándole a mí”.

La doble dirección dar y recibir. Ambos próximos para ser prójimos.

Isa

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Erkan Oğur – Aşk-Matthias Passion 

Bendición

 
 
«No devolváis mal por mal, ni insulto por insulto; por el contrario, bendecid,
pues habéis sido llamados a heredar la bendición».
Primera Carta de Pedro 3, 9
 



En este año nuevo que empezamos, Dios sigue llenándonos de bendiciones. Él siempre nos ha bendecido, nos bendice, y nos bendecirá todos los días de nuestra vida, y más cuando la situación es complicada como la actual.
 
En este año nuevo que empezamos, desde nuestra limitación, bendigamos a Dios y a los demás, así  la Paz llegará a nuestra vida. 
 

Isa


Una música para orar, Komitas.- Chinar es.- Mischa Maisky

Adios, Pedro Casaldáliga

Querida Isa,

Gracias por tu invitación: a orar y precisamente a partir de una palabra, de la Palabra. Invitándonos a orar a partir de una palabra nos invitas también a guardar silencio ante tantas palabras vanas o violentas. Siempre estando en sintonía con el Verbo divino que se hizo palabra humana.

En ese silencio y con estas palabras, recibe un abrazo en la Paz de la Palabra del Reino, que es el silencio de la Palabra de Jesús de Nazaret.

Pedro Casaldáliga

Nombre

Dios, al nacer nos pone nombre. Durante la vida nos llama por ese nombre, a veces en boca de los que nos rodean. Y al final de esta vida lo dirá para que al oírlo sepamos dónde ir.

Un verso de Pedro Casaldáliga.

Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿has amado?

y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres.

El nombre de Dios es amor, y con él vivimos felices.

Isa

Una música para orar: Tigran Quintet

Enterrar

Obras son amores: Enterrar a los muertos

Los seres vivos somos parte de la tierra: en ella nacemos, con ella crecemos y a ella volvemos después del camino de la vida. Por eso, la tierra es el símbolo universal de la madre naturaleza,  y todos regresamos a ella como a la casa materna.

«Vuelve a la tierra de tus padres, donde están tus parientes, que yo estaré contigo». Génesis 31, 3

Isa


Una música para acompañar tu lectura: Concierto de piano y orquesta de Ravel

 

Presos

Obras son amores: Visitar al preso y Redimir al cautivo

Jesús estuvo preso y vivió la soledad de la injusticia.  

Las obras de misericordia  nos recuerdan que estamos llamados a ser mano de Dios eficaz y efectiva con todos, en particular con las personas que están en situaciones límites de la vida,  y esa práctica nos redimirá a nosotros mismos como cautivos de nuestra propia debilidad.

Isa

Pincha aquí si quieres acompañar tu lectura con música: Befield du deine Wege( J.S. BAch, PAsión de San Mateo)

Desnudos

Obras son amores: Vestir al desnudo

El vestido protege al ser humano de las inclemencias del tiempo,  y además cubre la intimidad de la persona

Esta obra amorosa de vestir al desnudo requiere la capacidad de percibir su desnudez y cubrirla con esmero. El vestido del que nos habla Jesús supone la búsqueda, de manera detallada de la talla del otro, porque no vale cualquier cosa, la buena gente es aquella que además cubre las necesidades del otro con un vestido  confeccionado con un  tejido adecuado, que no produzca alergia ni picores,  y fundamentalmente que le abrigue de verdad.

A veces estamos desnudos ante la vida, desprotegidos, con necesidad de que alguien nos arrope y conforte de las inclemencias de la vida, un buen cristiano está ahí en ese momento, representando al propio Jesús.

Isa

Peregrinos

Obras son amores: Acoger al peregrino

Acoger es un verbo con doble dirección, supone recibir y dejarse invitar.

María supo practicarlo en plenitud. Dios andaba como un peregrino buscando acogida, María abrió su ser y engendró a Jesús.

Jesús promulgó la acogida amorosa al que a la puerta está. Él también suplica nuestra acogida, no porque necesite de nosotros sino porque nos quiere: «Mira que estoy a la puerta y llamo, si me abres, entraré y comeré contigo»,  así de simple acoger para compartir. Eso es la santidad de Dios.

Isa

Olafur Arnalds. Poland 

 

Sedientos

Obras son amores: Dar de beber

«De noche iremos de noche, que para encontrar la fuente, sólo la sed nos alumbra» (San Juan de la Cruz).

El instinto puede ser un camino para saciar la sed en la soledad del ser humano. Pero la mano y la bondad amiga pueden darnos de beber cuando estamos  sedientos del amor de Dios.

Isa

Alexandre Desplat. Labandon

 

Hambrientos

Obras son amores: Dar de comer

Nuestra tierra es rica en alimentos, está preparada para sustentar a todo ser vivo, de cualquier especie, sin embargo hay hambre en el mundo.

Dar de comer es tan humano como el mensaje de Jesús.  ¡Qué necesaria es esta obra de misericordia! tan sencilla, pero tan incumplida.

Isa

Alexandre Desplat. La  joven de la perla


 

Enfermos

Obras son amores: Visitar y cuidar a los enfermos

Cuando una persona está enferma deja de hacer su vida normal. Esta situación es lo que diferencia la enfermedad de la salud.  La enfermedad aparta a uno de su actividad, y puede provocar la sensación de inutilidad y soledad. La enfermedad es un recuerdo de nuestra fragilidad.

Estar al lado de la persona enferma es una demostración de amor, es una gran obra de misericordia.

Isa


Pasión según San Mateo.- Bach


Rogar a Dios

Obras son amores: Rogar a Dios

Poner en manos de Dios la vida es un acto amoroso de fe y esperanza en Él. Rogar a Dios por los vivos y difuntos es querer dejar a Dios el espacio para que actúe allí donde solo puede llegar Él. Esta obra de misericordia enlaza el amor de Dios con la vida en la tierra y en el cielo.

Isa


Lucas D`Alberto.Grace.


La Palabra de Dios nos habla: 


 

Ser comprensivo

Obras son amores

Dios nos ha hecho defectuosos, y cómo nos cuesta sobrellevarlo… Convivir a diario con el defecto propio y ajeno no es fácil, es una prueba de resistencia, es muestra del amor verdadero.

¡Qué práctica es esta obra de misericordia!

Isa


Adagio for Strings. Samuel Barber


Consolar


Obras son amores

Consolar es aliviar la pena al afligido con la presencia, con la caricia o las buenas palabras. Pero este gesto de amor no evita el daño.

Hay situaciones dolorosas que no tienen vuelta atrás solo el paso del tiempo y  la compañía amorosa del otro ayudan a sobrellevarlos.

El consuelo disminuye el dolor porque la pena se comparte.


Epilogue. Kristoffer & Daniel Wurtzel