REGAZO

…me mantengo en paz y silencio,
como niño en el regazo materno.
¡Mi deseo no supera al de un niño!
Sal 130, 2-3

En estos días de mayo, días de Pascua, he contemplado a María.

Las imágenes de María con Jesús me llaman la atención.

¡Qué variadas son las posturas de los dos, sus expresiones, la posición de sus manos, los pies, las miradas, el ropaje, el color de la piel, su entorno! ¡Qué de detalles tienen en cuenta sus diferentes artistas!, cada uno quiere transmitir algo…

En muchas de ellas, María aparece con Jesús sentado encima de sus piernas, en su regazo, en su colo, (como dicen algunos gallegos). Esta contemplación me hace llegar a lo más interior de mí y preguntarme: ¿A quién tengo yo en mi regazo? ¿Tengo a alguien?

Y por otro lado pienso ¿Dónde me refugio, al amparo de quién o de qué? ¿Quién me consuela? ¿En que regazo me siento a gusto? Para contestarme estas preguntas me he ayudado del diccionario,  que precisa el significado de regazo con unas palabras con cierto encanto.

REGAZO:
1.- Enfaldo de la saya, que hace seno desde la cintura hasta la rodilla.

2.- Parte del cuerpo donde se forma ese enfaldo.
3.- Cosa que recibe en sí a otra, dándole amparo, gozo o consuelo.

Entiendo, y me gusta, la tercera definición, aunque la adornaría con parte de la  utilizada en wilkipedia,  donde sitúa  el regazo en “una persona sentada (la mayoría de los casos  en una mujer)”. María transmite la paz de estar sentada y al mismo tiempo la actividad amorosa de la vida que genera vida. Pero los hombres también tienen regazo y hay regazos masculinos a la espera y muy llenos de cariño.  Creo que el de José, como buen padre, también debió de ser confortable para Jesús. El regazo de un padre puede ser el mejor lugar donde estar, lugar de abandono del ser. La ternura de un padre tiene una gran belleza, es protección en lo absoluto.

De las imágenes que he visto querría resaltar dos momentos en la vida de María en la que está con Jesús en su regazo: María de joven, María de adulta.  Ella siempre tiene el regazo lleno,  y es Jesús el que lo ocupa.  María de joven con Jesús de niño, con las necesidades de un niño pequeño: protección, amparo, amor maternal… ; María de adulta con Jesús muerto entre sus brazos…, qué dolor, qué  desolación… ¡Qué situaciones afectivas de mujer tan distintas! Vivo y niño, muerto y adulto. ¿En cuál de estas imágenes de María, Jesús tiene más Vida? Lo que si que es cierto, es que en ambas María tiene el regazo lleno de aquello que nos da Vida a todos.

María mantiene en su regazo dos inicios de vida: la del niño, comienzo de una vida , y la de la eternidad después de la muerte.

Isa

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Agnus Dei. Arvo Pärt (2:58): http://youtu.be/kRWSP18X-4g

Quando corpus Morietur. Pergolesi (4:56):  http://youtu.be/3OPsIl-bfXw

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En la Biblia: Regazo