REMANSO

Campo asturiano 2014

Define el diccionario remansarse como aquietarse o hacerse más lenta la corriente de un líquido.  Y añade que es el lugar o situación en que se disfruta de algo y pone el ejemplo de Remanso de paz. El remanso es, por tanto, el lugar donde ocurre esto.

Cuando la barca se sitúa en la zona de remanso, permite mirar atrás y analizar el paso de los rápidos superados y prepara para lo que pueda venir más adelante.

El ser humano necesita momentos de quietud, de remanso, de hacer más lentos los movimientos vitales  permitiendo así tomar una nueva perspectiva de las cosas y ser más consciente de ellas.

El fruto del remanso no es el atropello de la alegría momentánea, sino  base de la felicidad duradera. Eso lo saben bien las personas mayores porque el proceso de desarrollo humano hace entrar en esa etapa de madurez, etapa de remanso, donde la vida toma una mirada pausada y sabia.

En la vida hay momentos de remanso, unos impuestos por ella misma y otros buscados libremente.

Las vacaciones, los días de fiesta, los tiempos de descanso, todos ellos pueden ser ocasión para ello, momentos donde la vida se remansa. Para algunas personas, estos tiempos son etapas para situarse en el descansillo de la vida, respirar y tomar aliento para seguir subiendo. Para otros las vacaciones suponen un no parar, es colocarse en la corriente y aspirar a todo aquello deseado, eso no es un remanso si no todo lo contrario.

Hay situaciones en lo cotidiano de la vida que pueden ser remanso, pero hay que buscarlas y encontrarlas.  La oración puede ser el remanso del día y de la noche. La oración es situarse en el regazo de Dios y desde ahí,  en la fe de lo seguro, es donde podemos poner los ojos en lo vivido,  disfrutar del momento presente y prepararnos para seguir el camino de la mano de Dios, con toda su novedad.

Isa


 

Karl Jekins. The Armed Man.- A mass for peace. Benedictus ( 7:33) http://youtu.be/ibwxzxER_pY