ENCIMA Y DENTRO

 
Y por encima la gloria del Señor  será toldo y tienda
para sombra contra el calor diurno,
y para abrigo y reparo contra el aguacero y la lluvia.
Is 4, 5b-6

El otro día, hablando con un amigo muy entendido en judaísmo, me contaba que la kipá que llevan los hombres religiosos judíos, es decir esa gorra ritual que les cubre parte de la cabeza, es un símbolo de humildad. Les recuerda  el límite de su persona. Indica que uno llega hasta su coronilla y por encima está Dios.

Las personas tenemos nuestras técnicas para no olvidarnos de algo que consideramos  importante.  Para cosas pasajeras nos cambiamos el anillo de lugar, aunque es frecuente que olvidemos luego para que lo habíamos hecho, pero para algo más transcendente a veces nos ponemos algo encima o nos lo colgamos del cuello,  de las orejas, en las muñecas…, otros se cambian de vestimenta. Cada uno lo hace como puede, somos diversos. Esos símbolos los deberíamos llevar gravados en el alma, si fuéramos divinos así sería, pero en general somos tan humanos! Somos conscientes de que este Dios Padre a veces, o mejor dicho muchas veces, queda eclipsado por nuestro ego,  haciéndonos olvidar que somos pequeñitos,  y que Otro es el que nos mantiene la vida. Con estas cosas queremos tenerlo presente.

Los judíos religiosos no quieren olvidarse de su limitación y de la grandeza de Dios y por eso se ponen la kipá, también los cristianos llevamos  alguna medalla o cruz, que aparte de ser decorativa, en algún caso además tiene la misión de recordarnos que Dios, o María, siempre están y nos acompañan.  Es una manera visual de tener presente algo que consideramos vital,  y así lo demostramos también a los demás. Hay símbolos desconocidos, al menos para mí,  así  ocurre con la kipá, pero es cierto que cuando he concocido su significado se ha llenado de luz y me ha hecho reflexionar sobre los símbolos conscientes o rutinarios que adopto en mi vida.  Con los símbolos puede pasar como con los olores, que cuando uno los lleva durante mucho tiempo desaparecen de la consciencia, entonces ya no sirven, hay que buscar otros o reencontrarlos.

Una cosa curiosa que me explicaba mi amigo es que las mujeres judías no llevan la kipá porque en el judaísmo se considera que nosotras  estamos más cerca de Dios y exentas de muchas obligaciones religiosas por ser como Dios, procreadoras de vida debido a la maternidad. Bonito, pero es cierto que con facilidad nos olvidamos, como los hombres, de que la mano de Dios reposa encima de nosotras y sin Él no somos casi nada.

Isa Cano

Por si quieres orar con música: A Single Man de Abel Korzeniowski. And Just Like That: (4:54)

http://www.youtube.com/watch?v=UMkhDnZgEKo