La Paz

La paz .- Ana Cervera“Bienaventurados los que trabajan a favor de la paz”

La paz es un don del Espíritu.

El sentimiento de paz nos hace entrar en la parte divina del ser humano, nos pone en contacto con su creador, nos hace amantes de Dios.

Trabajar a favor de la paz, buscar la paz en el entorno cercano y en el lejano es trabajar para Dios.

Cuándo hay paz hay creación.

Crear es progresar.

En el progreso de la humanidad está la mano de Dios.

Cuando un país está en guerra no hay regeneración, ni desarrollo, ni investigación, ni creación artística, es decir no hay progreso. Sin paz todas las capacidades de las personas se enfocan en una sola, en la defensa ante el mal.

Y continúa Jesús diciendo: “porque serán reconocidos como hijos de Dios”

Cuando hay paz, el Espíritu,  al encontrar espacio, se ensancha. Entonces su verdad abarca todo el ser, y da paso a todos sus dones. Tras la paz, y unida a ella como la otra cara de la moneda, viene la justicia, y de su mano se enraíza el amor.

Trabajar a favor de la paz es una manera de amar,  supone avanzar a favor de la persona, de su progreso, y por tanto el de la humanidad.

De manera natural, los hijos se parecen a sus padres, por tanto: Bienaventuradas las personas que trabajan a favor de la paz, las que buscan la paz en su entorno cercano y lejano, porque además de ser felices por ello, serán reconocidos como hijos de Dios, y por eso les llamarán hijos de Dios.

Isa

Manuel de Falla.- ( 4:26)